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Aceite esencial de manzanilla, ideal para una piel estresada

    Cuando escuchas “manzanilla”, seguramente piensas en una infusión digestiva, suave y reconfortante.

    La manzanilla lleva siglos acompañándonos.
    Y en aromaterapia, lo hace mediante dos aceites esenciales diferentes y es importante saber elegirlos bien para obtener el resultado deseado

    En aromaterapia podemos encontrar dos aceites esenciales de manzanilla:

    Manzanilla romana (Chamaemelum nobile)
    Manzanilla alemana o azul (Matricaria recutita)

    Ambas son relajantes, pero su composición química es diferente y también su enfoque de uso. Por eso es importante saber cuándo elegir cada una.

    Las dos manzanillas son conocidas por su capacidad calmante.

    • La manzanilla romana es especialmente interesante cuando hay tensión nerviosa, irritabilidad o momentos de angustia.
    • La manzanilla alemana también puede ayudar cuando el estrés se manifiesta como agitación mental o inflamación.

    Para calmar tu sistema nervioso te pueden ayudar mediante una inhalación profunda. Ambas tienen un aroma penetrante, fuerte, y solo tu decides si te agrada o no. 

    Por eso, siempre recomiendo que tengas tu propia experiencia, porque el sistema nervioso no responde solo a la química del aceite, responde también a tu sentir con ese aroma.   

    Seguramente habrás escuchado que la manzanilla funciona muy bien para problemas de piel.

    Pero si hay picor o irritación, la manzanilla alemana (azul) suele ser la más adecuada. El chamazuleno, uno de sus componentes principales, le aportan propiedades calmantes muy interesantes para pieles reactivas.

    Ahora bien.

    El picor puede tener muchas causas:

    – sequedad
    – reacción alérgica
    – irritación externa
    – estrés crónico

    Y cuando el estrés está implicado, no basta con tratar la piel. Hay que acompañar también el sistema nervioso.

    Cuando sientes picor en tu piel, te recomiendo primero empezar con hidrolato de manzanilla. El hidrolato es un aliado estupendo para tu piel. Es muy seguro de usar en pieles sensibles o que reaccionan fácilmente ante el estrés.

    Para usar el aceite de manzanilla, es muy importante una buena dilución, y más aun para una piel reactiva

    Cómo base orientativa:

    1. En una cucharada sopera (aprox 10 ml) de aceite de caléndula, añade 1-2 gotas máximo de aceite esencial de manzanilla alemana
    2. Mezcla bien y aplica suavemente sobre la zona afectada, observando como responde tu piel.

    Recuerda: poner más cantidad de aceite esencial no significa que el efecto vaya a ser mejor. Respeta la dosis y más aún si la piel es sensible.

    Puedes complementar el cuidado de la piel con inhalaciones profundas de manzanilla romana.

    Unos minutos al día.
    Con respiración lenta.
    Con constancia.

    La regulación del sistema nervioso no es algo que ocurre al instante.
    Necesitas constancia y repetición.

    La manzanilla no es “un remedio mágico”.

    Es una herramienta potente cuando se usa con:

    ✔ criterio
    ✔ dilución adecuada
    ✔ constancia
    ✔ intención clara

    Cuando entiendes esto, la aromaterapia deja de ser una colección de recetas…
    y se convierte en un sistema coherente de cuidado.

    Si quieres aprender a elegir los aceites adecuados, ajustar las dosis y usarlos con seguridad en tu día a día, en mi curso te enseño cómo hacerlo paso a paso.

    Puedes ver la información aquí: Tú Botiquin Aromático Esencial

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